Solo disfruta.

martes, 23 de septiembre de 2014

Me faltas.

Su tez blanca. Su último parpadeo. Sus manos, que denotan el paso de los años. Sus andares cada vez más lentos. Su fragilidad. Sus ganas de luchar hasta el último momento.
Siempre presumida. Su pintalabios. Su colonia, ese aroma tan especial que dejaba por donde pasaba. Sus gafas. Sus vestidos. Sus pendientes. Sus zapatos, con ese poco de tacón.
Generosa. Como nadie. Siempre pendiente de que a nadie le faltara nada. “La propinilla” como ella decía.
Historias. Historias repetidas que se acaban guardando en la memoria.
Y por que no decirlo!. Sus arrugas, esas que dejan atrás un montón de recuerdos. Lineas en su piel que esconden todas las emociones que deja una vida.

Un año. Un año de ausencia. Te echo de menos.





SANDRA


domingo, 4 de mayo de 2014

TROUBLE:

Desconoce el desafío de perderse entre tus labios, pero tiene muy claro que a quien necesita es a ti.
Que si vive lejos de tus ojos, no sabe por donde tirar.
Que si tu puta sonrisa desaparece de su cabeza, ésta se puede marchitar. En realidad no puede marchitarse algo muerto, pero quizá tu hayas sido la única persona capaz de provocar sensaciones.
Capaz de conocer sus recovecos. De apagar las luces cuando por la vida entra demasiada claridad.
No sabes cómo se estremece cuando tu pasas por delante. Cuando habla de ti, cuando te aproximas a sus labios, cuando tus dedos se pasean por su cuerpo.
No sabes la de lágrimas que he visto deslizarse por sus mejillas. No sé que estás haciendo. No sé como permites que esos ojos no sonrían. La estás perdiendo, y si lo permites, el que acabará perdido vas a ser tu...







SANDRA 

domingo, 27 de abril de 2014

Reacciona, muñeca.

Sangre en los nudillos. Desafío en la mirada. Y trozos de corazón que intentan recomponerse como pueden.

Nunca sabes que hay detrás de una cara. Nunca sabes el por qué de una mentira. Recoges la poca verdad que los demás abandonan. Que dejan plantada, y de la que a veces salen flores. Esas flores que por desgracia, siempre alguien acaba arrancando.
Desde que conoces la desconfianza, la confianza se vuelve mero recuerdo. Casi como un espejismo aparece de cuando en vez. Es algo tan efímero que consigue que dudes de su existencia.

¿La soledad es algo exacto? La soledad es no saber convivir con uno mismo. La soledad no existe, nadie está solo, y nadie está acompañado. Todo está dentro. Aquí dentro. En tu cabeza. En esa en la que a veces, y equivocadamente se amontonan recuerdos, que te hacen creer que existe la soledad. Que te hacen creer que eres algo.

Hace falta perspectiva. Alejarse un poco y mirar con claridad. Pero para ese entonces, cuando decidas que el mundo es demasiado grande como para sentirte importante, será demasiado tarde.
Tiempo desperdiciado. Dinero gastado. Esfuerzo invertido. ¿Y para qué? Esto se acaba querida, esto no es eterno. No puedes seguir esperando a que pase algo. No va a bajar un ángel a hacer de tu vida un sueño.

No, muñeca, no... No protestes. No me pidas que te entienda. No te relajes.


Porque si te relajas, puede que cuando quieras encender tu vida, ya no funcione el interruptor.





SANDRA

jueves, 6 de marzo de 2014

A través del corazón.

Cuando has pasado por una situación dura y posees muy poca información sobre ella, no sabes como puedes hacerle frente.
No sabes si estás consiguiendo dejarla atrás o si simplemente te has estancado. Si te has acostumbrado a vivir en ella y no recuerdas lo que hay más allá.
Y es entonces cuando te bloqueas, cuando no eres capaz de parar de darle vueltas a tu desconcertada cabeza. ¿Estaré sintiendo lo que debo sentir?, ¿Estaré siendo como era antes de toda esta mierda?, ¿Conseguiré volver a hacer las mismas cosas y con las mismas ganas?. Pero hasta que no llega algo o alguien que consigue frenar todos esos pensamientos, no serás capaz de avanzar.
Él consiguió que cada una de mis dudas se extinguieran, que todo fluyera y desapareciera mi obsesión por controlarlo todo. Pues si tienes esa obsesión lo tienes jodido ya que es del todo imposible conseguirlo.
Y cuando te das cuenta de que demasiadas cosas en el mundo no dependen de ti, te vuelves loco. Aparece el miedo, y efectivamente, el miedo es el peor enemigo que podemos tener.
¿Por que? Pues porque el miedo está dentro de nosotros, forma parte de nuestra propia vida. Cuando una cosa aleatoria te da miedo, no tienes mas que evitarla o huir de ella. Por desgracia no tenemos un remedio ni un botón para huír de nosotros mismos, nada va a eliminar esa sensación que nos produce el miedo. Y por tanto solo podemos enfrentarnos a el, y aun que sea un fracaso, seguir intentandolo.
Cuando dejas de pensar en ese miedo, en las consecuencias y en lo que debería ocurrir y no ocurre, es entonces cuando puedes sentirte orgulloso, pues has conseguido salir del pozo negro al que no le veias salida.
Pensareis que la teoría es muy sencilla, que la practica no es asi, que todos sabemos lo que “tenemos” que hacer pero lo dificil es hacerlo. Y aun que no lo creais os doy toda la razón, pues si fuera fácil no existiría el miedo y seríamos invencibles, y por desgracia no es así.
Pero también digo que no se puede llevar a la práctica algo que no está bien cimentado teóricamente, pues que yo sepa, las casas no se empiezan por el tejado.


SANDRA

martes, 14 de enero de 2014

Distancia.

Creo que nadie es capaz de acostumbrarse a la distancia.
Cuando estás lejos de tu casa, de tu gente, de tu vida. Sientes esos kilómetros, que sean muchos o sean pocos te separan de ti, de lo que eres.
No solo es complicado estar lejos. También se hace complicado volver. Sentirte fuera de lugar.
El miedo a pensar que todo ha cambiado en tu ausencia, las personas que han podido sustituirte y los recuerdos que no han desaparecido de tu cabeza, se hacen aún más reales y recientes.
Ese sentimiento de soledad, de no encajar en un sitio es lo que hace que odiemos la distancia.
Pero también he de decir que la distancia hace florecer los sentimientos más reales.
Las despedidas son mucho mas duras, pero también los reencuentros mucho mas bonitos. Hace que odies las estaciones de tren, pero también hace que te sientas como en tu casa en ellas.
El ver las cosas desde otra perspectiva te hace madurar, te hace ser consciente de que todo lo que hasta ahora era tu vida, en realidad es una parte insignificante del enorme mundo en el que vivimos.
Te demuestra más que nunca que la gente viene y va. Y que los que se quedan son los de verdad
Consigue que las personas que te rodean sean tan importantes que lleguen a ser como tu familia. Será en quienes tengas que confiar, quienes te harán reir, con quienes tendrás que llorar, quienes te abracen y quienes te digan lo que estás haciendo mal.

Pero cuando de verdad encuentras tu sitio, no existe una sensación mejor. El que haya sido difícil,hace que adquiera mucho más valor. Y es entonces cuando le encuentras sentido a todo. A la distancia, a echar de menos, a perder a algunas personas y a encontrar a otras nuevas, a cometer fallos y ser capaz de corregirlos, a tener que hacer y deshacer maletas, a subir y bajar de un tren o un autobús, a todo aquello, que al fin y al cabo hace que la experiencia sea algo realmente especial





(Algunas fotos de mi viaje a Amsterdam y Bruselas en navidad :D)


Sandra 

sábado, 30 de noviembre de 2013

Adelante.

Nuestra vida se basa en tomar decisiones. Ya sea de forma consciente, pensando en todo lo que ello supone o de forma inconsciente, es decir, automatizada.

Existen dos caminos en estas decisiones. Un camino fácil que nos hace sentirnos seguros y otro camino más difícil que nos produce un miedo aterrador.
Por desgracia, no siempre lo seguro es lo que nos hace sentir mejor, sino todo lo contrario. Piensas que eres débil porque el miedo puede contigo y no eres capaz de plantarle cara.
Y ese suele ser nuestro mayor problema. El miedo.

El miedo no es algo palpable, no es algo que se pueda curar tomando un medicamento, no es algo que se pueda medir, ni algo que se pueda comparar.
El miedo simplemente es una barrera. Una barrera que muchas veces nosotros mismos creamos, haciendo “grande” algo que a veces ni siquiera tiene importancia. Éste puede con nosotros, nos controla, nos impide actuar como de verdad nos gustaría, nos paraliza...

Últimamente, me he dado cuenta, por una serie de cosas que ser capaz de vencer el miedo, es lo que te hace sentirte mas fuerte. Hace que aparezca en ti una sensación de poder. De ser capaz de elegir en tu vida ocurra lo que ocurra. Consigue que te consideres capaz de todo. Crees que si has sido capaz de escoger el camino difícil, de luchar contra el miedo y ganar la batalla, puedes con todo.
Y realmente es así.
Como dijo Paulo Coelho: “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”.

Yo, realmente no se si existe un límite. Porque nunca es todo tan blanco, ni todo tan negro. Quizá una persona que no tuviera miedos sería “peligrosa”, porque no existiría nada que le impidiera hacer determinadas cosas, y tal vez eso sea contraproducente.


Pero también pienso que nos han dado una vida, y está para vivirla no para tenerle miedo.


Sandra

martes, 29 de octubre de 2013

He vuelto.

Llevo tres meses sin escribir porque no tenía nada bueno que decir. En realidad tampoco lo tengo ahora pues perder  a una persona importante en tu vida no es motivo de felicidad, sino todo lo contrario.
A pesar de ello, no quiero abandonar esto, no se si alguien lo lee o si alguien ha echado en falta mis textos de principiante, pero decidí crear el blog para empezar una nueva etapa  y no quiero cerrarla de repente, sin darle una nueva oportunidad.
Así que aquí estoy, con muchas reflexiones en la cabeza pero incapaz de expresarlas aquí, y es que cuando tienes tanto que decir, es difícil encontrar la forma de hacerlo.
En estos dos últimos meses han aparecido muchas personas nuevas en mi vida. Personas que me han visto mal y que han sido capaces de ofrecerme su cariño sin obtener nada a cambio. Eso es lo que me ayuda a no perder la esperanza, a intentar buscar la parte positiva de todo esto en lo que me veo envuelta.
Reconozco que es difícil entenderme, porque en realidad ni yo misma me entiendo. Pero yo personalmente pienso que todo el mundo que piensa, reflexiona y se para a pensar en las cosas que de verdad merecen la pena, tiene esta clase de “crisis mentales” en las que no saben por dónde tirar, que dudan hasta de su nombre y creen que nadie les comprende.

Es hora de salir adelante sin mirar que dejamos atrás. Es el momento de sacar fuerzas de donde sea.

Sin olvidar la paciencia, pues tirarnos al abismo sin un paracaídas es un riesgo que no todos estamos dispuestos a correr.





SANDRA